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DE REFLEXION 551Imagine usted que Dios le diera la solución inmediata a cualquier cosa que de usted escuchara. Que le hiciera caso a lo que usted diga y aquello que le aqueja fuera sacado de su vida al instante.

Imagínese lo que pasaría si en cuanto usted se quejara de cosas tan simples como “mi pelo está horrible, mejor estuviera calva(a)”… De acuerdo, a partir de ya, usted es calva(o) y jamás le saldrá un solo cabello.

“Ya no aguanto a mis hijos”… Y listo, Dios acciona al instante y sus hijos están muertos, usted ya no tiene hijos que soportar.

“Mi marido o esposa está insoportable, mejor no estuviera conmigo”… Zaz!! Usted es viuda o viudo desde el instante en que Dios escuchó su queja.

“No sé cómo existe este tipo de trabajo tan tedioso, preferiría no trabajar”… Okey, estás despedida(o) y ya no volverás a tener un solo trabajo.

“Mi casa es un desastre, la limpieza no tiene fin”… Listo, desde este momento usted no tiene casa y vivirá en la calle sin tener que hacer limpieza en ningún lugar.

“Este calor es una calamidad ¿Por qué no se acaba de una buena vez?”… Concedido!! A partir de este momento empieza un viento incesante y solo habrá negros nubarrones en su ambiente, mucha lluvia, nieve y frío.

¿Fantástico no? Dios te escucha cada vez que algo te molesta ¿Qué te parece? Te ha dado respuestas al instante y ahora eres una persona calva, que no tiene hijos que soportar, está sola porque su pareja ha muerto, no tiene obligación de trabajar, no debe limpiar su casa porque ya vive en la calle y descansará o dormirá donde se le ocurra pero en un ambiente con el frío calando hasta los huesos y la nieve y lluvia remojando todo incesantemente.

¿Excelente? Pero que nos cuesta ser un poco realistas ¿A poco no es verdad que las cosas no se ven tan bien como creíamos?. Mire a su alrededor, la gente madrugando para cambiar los niños y prepararles la ropa para que se vayan a la escuela, para darse un baño rápido y llegar a tiempo al trabajo.

Sí, así se nos ve a quienes formamos parte de una sociedad, unos haciendo su trabajo de recoger la basura en las calles y otros dirigiendo una exitosa empresa con decenas de empleados a su cargo; unos caminando a prisa y limpiando el sudor de su frente para llegar a tiempo y otros conduciendo su carro último modelo con el aire acondicionado encendido, con calma, como si tuvieran todo el tiempo del mundo.

¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué esas diferencias tan marcadas e injustas entre unos y otros? ¿Qué es lo que nos hace diferentes si el sol para todos, seamos justos o injustos? ¿Por qué no somos de igual a igual, si la noche nos llega a todos y nadie se salva de morir sea un santo o un delincuente?

Lo que nos hace diferentes a unos de otros, es nuestra actitud ante las diversas situaciones que se nos presentan. Los seres humanos somos contradictorios por naturaleza, pues queremos que llueva, pero luego buscamos donde cubrirnos la lluvia; preferimos el frío pero nos cubrimos para soportarlo, o el calor, pero buscamos como refrescarnos, etc.

Somos inconformes, pues aunque alcancemos buenos resultados en lo que hacemos, siempre queremos un poco más. Nos encanta quejarnos cuando sufrimos algún percance, cuando nos enfrentamos a una situación difícil, en fin, cuando las cosas no resultan como lo esperamos.

Somos pues, con una infinidad de características propias del ser humano, pero lo más importante es que somos seres racionales -con la capacidad de razonamiento!!-, con capacidad de la percepción, la emoción, la imaginación, la memoria, la voluntad; y lo que nos distingue a unos de otros, es sin duda la actitud que tomamos ante la vida, cómo razonamos ante cualquier problema que enfrentamos y como reaccionamos a ello.

No es nada malo quejarnos y sentirnos inconformes, siempre y cuando mantengamos la capacidad de disfrutar lo que tenemos y eso nos mueva a tratar de alcanzar lo que nos hemos ideado, a aumentar nuestras aspiraciones, metas y sueños, pero accionando para progresar, para crear cosas nuevas y servir también de beneficio a los demás.

No se queje, actúe y agradezca por lo que Dios le ha permitido tener. Reflexione y evalúe los logros obtenidos, sin quejarse porque nuestros amigos o vecinos han logrado más, pues quizá también se han esforzado más en su preparación y en su trabajo.

El ser humano supone el nivel más alto en la escala evolutiva, con la capacidad para concretar numerosas actividades racionales y procesar cualquier tipo de pensamiento, cuyo objetivo debiera ser que nos lleve a mejorar nuestra vida y la de los demás, al paso por este planeta llamado tierra.

Así que alégrese y agradezca por todo lo que tiene. Lo que tenga que cambiar, cámbielo sin demora!!, pues cuando usted cambia para bien, todo a su alrededor también cambia para bien.

Agradezca a Dios por el día que comienza con su sol radiante y por la noche que llega para darnos la oportunidad del descanso.

Vaya por la vida con firmeza, con la frente en alto, con la satisfacción de haber hecho alguna buena obra sin esperar nada a cambio, con esa actitud de triunfo al cumplir con los objetivos trazados, pues recuerde que… La actitud nos hace diferentes.

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